El software libre lanza una contraofensiva frente a las inspecciones antipiratería
extraido de (©) iProfesional.com
Con una ingeniosa campaña, apuntan a empresas que comenzaron a recibir cartas que las intiman a demostrar la legalidad de sus programas. Las intimaciones son enviadas por una entidad que agrupa a los fabricantes de programas propietarios, a través del Veraz
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Una de las grandes divisiones en el mundo de las tecnologías de la información (TI) se registra entre los fabricantes de software propietario o privativo y de software libre.
Los primeros defienden al software comercial que es comercializado por las compañías que lo producen, cobran dinero por el producto, su distribución o soporte. Un ejemplo clásico es Microsoft y su sistema operativo Windows o su paquete de aplicaciones de oficina Office.
En cambio, los miembros del segundo bando salen a ofrecer sus desarrollos bajo licencias que respetan la libertad de los usuarios sobre su producto adquirido y, por tanto, una vez obtenido puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y redistribuido libremente.
En una maniobra típica del judo, donde el jugador toma la fuerza del ataque del contrincante para derribarlo, las empresas de software libre argentinas aprovecharon una maniobra de sus rivales para lanzar una contraofensiva a favor de la difusión e implementación de sus programas.
Esta historia comenzó con un cambio de estrategia por parte de la entidad que agrupa a fabricantes de software comercial que luchan contra la piratería, denominada Software Legal (SL). Luego de algunos años de apostar por la educación de las empresas, en especial las Pyme, para que regularicen sus programas (ver esta nota de iProfesional.com), decidieron retomar la práctica de la ofensiva legal.
Según informaron desde SL a iProfesional.com, en los primeros seis meses del año se realizaron diversas actividades de los fabricantes junto a las divisiones de delitos informáticos de la Policía Federal Argentina, de las policías provinciales y del Poder Judicial.
En este juego entró la Business Software Alliance (BSA), una entidad mundial al estilo de SL, que presentó a principios de 2009 su portal www.bastadepirateria.com, habilitado para realizar “denuncias confidenciales sobre uso ilegal de programas de software en empresas”.







